Mejor hecho, que perfecto.

No quedar en deuda contigo mismo es la manifestación más clara de que vas por buen camino hacia el éxito.

por IVÁN VIVAS

Aunque quisiera decirte lo contrario, realmente te confieso que este primer blog es dedicado para mí. Sí, para mí y nada de egoísmos. La realidad es que al escribirte a ti, en realidad me hablo a mí…

 

Un año largo, casi dos, que tenía este sueño de crear contenido y sobre todo de escribir en un blog. Más de unnn año, y ¿qué pensarás? (o lo que pensarían muchos) tardaste todo este tiempo diseñando una estrategia, un plan de acción, plan de marketing, etc, etc, etc. No, la realidad es que no es así. Fue más de un año en el que fue más importante el miedo a emprender algo propio, el temor a que mis ideas no fueran aceptadas y más de un año en el que mi ego quiso controlar absolutamente todo para que saliera «perfecto» y sin errores.

 

Y la verdad es que cada vez me doy cuenta de que como yo (que por fin tomé acción) hay un montón de personas que aplazan sus decisiones y sus proyectos por querer que todo salga sin errores. Pues bien, la realidad es que no has entendido de qué se trata este juego llamado vida, así como estuve yo. Y lo llamo juego, porque para mí, se trata de una simulación que nos pone niveles y que empezamos a superar poco a poco. Y, ¿qué sucede? cuando un día te quedas frenado en una pantalla o nivel, y ese día te da flojera porque por más que intentas e intentas, ese día no se dio. pues bien, así sucede en nuestra simulación de la vida real. Lo que importa es que ese día que estabas aburrido, que no se dieron las cosas, por lo menos ¡LAS HICISTE! y te invito a que te reconozcas por ello.

«Fue más de un año en el que fue más importante el miedo a emprender algo propio, el temor a que mis ideas no fueran aceptadas y más de un año en el que mi ego quiso controlar absolutamente todo para que saliera «perfecto» y sin errores.»

Puede que hoy no tuviste ganas de leer y está bien. Pero tus estándares y expectativas hacia ti mismo son «tan altas» porque te dijeron que solo cuando tienes el hábito de leer todos los días serás exitoso, que si no lo haces, por poco y te crucificas. La verdad es que así no funciona. Los «exitosos» a nivel profesional, artistas, ricos y demás, no cuentan la otra cara de la moneda y es que también tienen pereza, también se sienten ahuevad@s por momentos, también les entra el aburrimiento. Y ellos entienden que está bien.

Lo que los diferencia a ellos de nosotros, fue que lo hicieron. Con flojera y todo; con hueva y todo; con aburrimiento y sin ganas, pero lo hicieron. 

Aprendí a reconocerme y hoy te invito que lo hagas. Si un día no deseas leer, léete por lo menos un párrafo o una frase. Si un día no deseas hacer ejercicio, oblígate por lo menos a hacer 5 sentadillas o 10 flexiones y ya, ese fue tu ejercicio del día. Aprende a reconocerte y darte valor por la lucha que enfrentas contra ti mismo día a día y toma acción, con flojera todo, pues siempre será mejor HECHO, que perfecto.

Gracias por llegar hasta aquí y leer mi primer post. Como te dije en un principio, este en realidad, lo dediqué a mí, pero se que te cayó a ti. Y es que después de tanto aplazar mis anhelos y proyectos, hoy por fin estoy aquí haciendo una de las tantas cosas que me apasiona: escribir. Y si te fijas, a esta página de internet de momento sólo le funciona la página de inicio y de blog. Mi ego me decía que hasta que no tuviera todas las páginas en orden y en perfecto diseño no lo hiciera, pero ya ves, con miedo, flojera, ego, temor  e incertidumbre me obligué a hacerlo.

Mejor HECHO, que perfecto.

22 lecturas

Sígueme e interactúa con mi contenido en redes sociales